Cuando eramos pequeños (y algunos aún de grandes), soñábamos con tener algún "super poder". Recuerdo las eternas discusiones sobre ser invisible, o volar, algunos otros preferían leer la mente, ser inmortales, curar gente o simplemente teletransportarse.
Esta semana, después de recibir varias notas sobre la difícil situación que viven nuestros hermanos del norte - particularmente mis colegas en Monterrey - me pregunto si estos superpoderes pudieran ayudarnos como en la fantasía de una tira cómica. La respuesta no la sabremos, pero en nuestra realidad SI hay una respuesta.
Algunas veces he dialogado e incluso llegado a la discusión (con y sin razón) de si la naturaleza del Ser Humano es ser "bueno". Mi postura parte del hecho de que ante la desgracia real, en la mayor parte de los casos, la gente reacciona con muestras de ayuda. No importa la índole del suceso - desastre o accidente - habrá quien brinde su apoyo.
¡Ahí hay MAGIA!
La energía derivada del hecho de ayudar a otros, refleja en mi opinión, el gran potencial que tenemos como Humanidad para CREAR AMOR.
Después de mi primera aportación a este blog donde platicaba de las tres campañas que he lanzado: ceder el paso, agradecer y sonreír (sino has leído el artículo, te recomiendo que lo hagas), puedo decirte que los comentarios a través de facebook, twitter y directamente en el blog, en relación a que la gente con una PEQUEÑA ACCIÓN logra sentirse mejor y AYUDA a que su entorno sea más armonioso, me confirma que no es necesaria la desgracia para que podamos hacer "el BIEN".
Inmediatamente entonces vino a mi mente algo muy revelador. Si podemos equiparar un super poder con algo real, sería con una cualidad. Y me atrevo a decir sin temor a equivocarme que la mejor de todas es: LA ACTITUD.
De ahí emerge todo. La actitud refleja quien eres y en quien te quieres convertir. Es la fuerza que te permite hacer lo impensable o sobreponerte a los efectos de cualquier amenaza u obstáculo. Puede fortalecerte como disminuirte, porque su poder es tan grande como tu le permites que sea.
Siendo así, me pregunto: cada mañana y durante el día, ¿qué actitud tienes ante la vida? ¿Quieres triunfar o fracasar? ¿Quieres trascender o simplemente pasar de largo? ¿Quieres ser obstáculo o factor de cambio? ¿Quieres vivir el presente o vivir del "hubiera"? ¿Quieres volver a casa contento o no quieres volver a salir? ¿Quieres ayudar o voltear la cara ante la desgracia?
Hoy, precisamente HOY y AHORA, yo decido... ¡AYUDAR! y tú también puedes hacerlo.
¿Cómo?
DECÍDETE A ACTUAR... ¡eso es ACTITUD!
Como siempre, me encantará leer tus comentarios. Nos seguimos escribiendo y Vive, Ríe y Baila ¡hasta que te falte el aliento!
Creo que ya pueden poner comentarios... así que anímense!
ResponderEliminarHermano querido!! Muchas felicidades por este espacio. Sigue viviendo y reflexionando mientras tocas la vida de todos los que lo necesitan. Un fuertísimo abrazo!!
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