Tiempo aproximado de lectura: 4 minutos.
Cuando comencé a escribir este blog, tenía en mi mente y corazón la fiel convicción de aportar un poco de entusiasmo y ganas por encontrar la felicidad en cada uno de los lectores a quien pudiera yo llegar.
En poco más de un mes y medio, he recibido correos y mensajes sumamente emocionantes de gente como yo, que le entusiasma la experiencia de vivir. Debo decir que me he siento agradecido y soprendido en verdad, de la gran cantidad de personas que pensamos de forma similar en cuanto a querer un mundo más alegre y positivo.
Recientemente, una amiga me comentaba en una red social: "en verdad dime ¿cómo le haces para ser tan positivo?". La respuesta a mi mente fue inmediata: simple, solo así, siendo positivo. Y aunque no respondí en ese preciso momento, la pregunta comenzó a rebotar en mi cabeza.
domingo, 15 de agosto de 2010
viernes, 6 de agosto de 2010
Desafía tu presente
Tiempo estimado de lectura: 3 minutos y medio
Cada día, estamos expuestos a ser inundados con información que puede o no tener sentido en nuestras vidas. Hay datos que nos interesan, otros quizá no tanto. Lo cierto es que la elección de lo que leemos, escuchamos o vemos, está en cada uno de nosotros, así como la gran responsabilidad de creer o no en lo que se nos brinda.
Difícil elección resulta cuando no tenemos claro cual es nuestro destino. Sería como llegar a un aeropuerto queriendo ir de viaje y que el vendedor de tickets nos dijera a donde tenemos que ir y ¡le hiciéramos caso! Peor aún, imáginate, sin haber todavía ido a ese lugar, recomendarlo para que tus amigos y familiares vayan.
¿Por qué te digo esto? Pues bien, porque cada uno de nostros como individuos tomamos decisiones a partir de la información que tenemos. Eso, si es que no lo habías hecho consciente, repercute en quién eres y lo que haces, además de definir tu escala de creencias.
Cada día, estamos expuestos a ser inundados con información que puede o no tener sentido en nuestras vidas. Hay datos que nos interesan, otros quizá no tanto. Lo cierto es que la elección de lo que leemos, escuchamos o vemos, está en cada uno de nosotros, así como la gran responsabilidad de creer o no en lo que se nos brinda.
Difícil elección resulta cuando no tenemos claro cual es nuestro destino. Sería como llegar a un aeropuerto queriendo ir de viaje y que el vendedor de tickets nos dijera a donde tenemos que ir y ¡le hiciéramos caso! Peor aún, imáginate, sin haber todavía ido a ese lugar, recomendarlo para que tus amigos y familiares vayan.
¿Por qué te digo esto? Pues bien, porque cada uno de nostros como individuos tomamos decisiones a partir de la información que tenemos. Eso, si es que no lo habías hecho consciente, repercute en quién eres y lo que haces, además de definir tu escala de creencias.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)